“El uso de la boca como órgano sexual es considerado perversión cuando la lengua de una persona entra en contacto con los genitales de otra, produciendo muchas veces un sentimiento de asco puramente convencional característico de las personas histéricas.”
Perversiones malditas.
Leer al Marqués de Sade en voz alta en una tarde lluviosa, tratando de encontrar cada vez más sinónimos para los genitales, agregando palabras al texto para evitar su monotonía.






